lunes, 18 de mayo de 2009

CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA



Objetivos

Mostrar como el fenómeno de la violencia en Colombia ha sido motivo de muchas publicaciones, mostrando diferentes tipos de escritos pasando por textos parciales políticamente y llegando a los que reflejan la realidad histórica de este problema.

Llegar al lector por medio de los acontecimientos sucedidos durante esta década planteándole las situaciones ocurridas y las consecuencias que trajeron ellas mismas.



Justificación.

Este tema es muy para nosotros debido a que nuestro país se encuentra en una de las mayores crisis violentas que se hayan vivido, según estadísticas la tasa de homicidios de hombres en Colombia es casi 10 veces mayor que en Brasil. El país entra en la quinta década de violentos confrontaciones por el control de las zonas rurales. Eso produjo que 3 millones de colombianos, un número sin precedentes, dejasen sus casas por miedo a la violencia, desde 1995. Además de los impactos económicos y sociales, esos traslados ponen a la población en riesgo de vida y de ser afectada por varios problemas de salud, revela el informe de MSF.
Por consiguiente mediante esto pretendemos concientizar a la gente de que se está destruyendo a si misma, no de una forma directa y contundente sino de una forma lenta cruda y dolorosa



Introducción

Mediante este texto se pretende dar a conocer los errores cometidos por la sociedad segados por ambiciones, o por seguir sus ideales depende la forma de ver esta situación.
Se pretende guiar a los nuevos jóvenes para que no cometan los mismos errores sucedidos en el pasado y traten de resolver las diferencias de una manera más civilizada.

TODAS LAS FAMILIAS SUFREN


Las narraciones no dejan dudas. Millones de personas ya fueron obligadas a dejar sus hogares en el intento de proteger sus vidas de la violencia armada. La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) elaboró un informe con el título de Viviendo con miedo: El círculo vicioso de la
violencia en Colombia, que trae una serie de narraciones de colombianos que tuvieron que abandonar sus casas y detalla el trabajo de profesionales de MSF, que tiene presencia hace 21 años en el país.

El documento revela un dato aterrador: la tasa de homicidios de hombres en Colombia es casi 10 veces mayor que en Brasil. El país entra en la quinta década de violentos confrontaciones por el control de las zonas rurales. Eso produjo que 3 millones de colombianos, un número sin precedentes, dejasen sus casas por miedo a la violencia, desde 1995. Además de los impactos económicos y sociales, esos traslados ponen a la población en riesgo de vida y de ser afectada por varios problemas de salud, revela el informe de MSF.

La violencia es la principal causa de muerte actualmente en Colombia: 221 por cada 100.000 hombres mueren asesinados, casi diez veces más que en Brasil - con tasas en torno de 24,5 hombres por cada 100.000. La media mundial es mucho más baja, de 8,8 por cada 100.000.

Masacres, asesinatos y el miedo constante son comunes en Colombia, afirma MSF. La mayoría de los que se mudan de lugar vienen de las áreas rurales del país y buscan refugio en las villas miserias (favelas) de los grandes centros urbanos. A pesar de relativamente seguras, las condiciones de salud, económicas y de saneamiento básico en las favelas están lejos de ser
satisfactorias. Los emigrados también sufren impactos psicológicos bastante negativos, constató MSF, que pide más atención y prioridad por parte del gobierno colombiano y de sus aliados a las condiciones de la población civil.

"Todas las familias sufren. Una vez pregunté a mis alumnos, de 11 años, cuántos habían perdido a integrantes de sus familias en las confrontaciones entre guerrillas y paramilitares. De 28 niños, 20 habían perdido a familiares, que fueron asesinados, afirma una profesora en un área rural de Colombia.

La organización MSF recuerda además que, desde 1998, los médicos no pueden llegar a regiones como el norte de la provincia de Santander - a causa de la violencia. Como consecuencia, entre otras, menos del 1% de los niños fueron vacunados contra enfermedades como la poliomielitis. "A pesar de que todavía no conocemos con detalles los impactos de todo esto en la salud, tememos infecciones y epidemias en curso", afirma el documento.



Objetivo

Mediante esta lectura se planea que la gente vea que somos uno de los principales países llenos de violencia, que superamos el promedio de asesinatos diarios, para que así se concienticen que esto es malo para la reputación del país, y que sin querer, le enseñan a la juventud a ser violentos.



Actividad

1. Realizar un resumen del texto con las ideas principales
2. Realizar una tabla de posibles razones para la guerra en Colombia, par cada problema halle una solución
3. Plantear 3 conclusiones de la lectura

INTERNACIONALIZAR LA PAZ Y NEUTRALIZAR LAS PRESIONES EXTERNAS GUERRERISTAS






















La situación internacional está marcada por los alineamientos a los que dio lugar la guerra antiterrorista convocada por la administración Bush y eso significa nuevas presiones para que Colombia asuma un enfoque de los conflictos internos desde los intereses de seguridad de los Estados Unidos, con un fortalecimiento de las estrategias militares. El unilateralismo que ha venido asumiendo Washington, no sólo incluye la iniciativa antiterrorista, sino temas económicos y distanciamiento de tratados internacionales de gran importancia, como los ambientales o el de la Corte Penal Internacional.

El nuevo contexto ha conducido a la diferenciación de posiciones de Estados y organizaciones civiles del mundo respecto de Colombia. Aun dentro de Estados Unidos, en el Congreso o entre las organizaciones no gubernamentales, se distinguen posiciones partidarias de la solución política y contrarias a un escalamiento de la injerencia militar externa en el conflicto armado interno que padece nuestro país.

Para fortalecer la cooperación para la paz es importante, tras ajustar las actividades a la nueva situación, dar continuidad al Grupo de Países Amigos de modo que contribuyan a retomar contactos y a facilitar gestos unilaterales o acuerdos procedimentales hacia un nuevo ciclo de conversaciones para la paz. Se puede avanzar de los buenos oficios a la mediación y al acompañamiento de la negociación. De igual manera es importante la continuidad de la cooperación para programas regionales de desarrollo y paz y para iniciativas pacifistas de comunidades y grupos sociales.

Dentro de la búsqueda de aliados internacionales para la paz de Colombia es urgente el seguimiento desde el exterior a la situación de derechos humanos y a los temas humanitarios, lo mismo que los esfuerzos de información alternativa.



Objetivo

Analizar qué factores externos podrían ayudar a la más pronta solución de la guerra, observando que países han sido los mayores colaboradores a la paz en Colombia.


Actividad


1. Analizar las posibles ventajas que trae la ayuda de los EE.UU para la solución de la guerra en Colombia, y plantear 3 países que podrían ayudar y porque justificar su respuesta.

2. En base al punto 1 realizar una tabla comparativa con los países y decir que país nos podría ayudar a solucionar la guerra y porque.

APRENDER LAS LECCIONES SOBRE PAZ Y NEGOCIACION




















Los vaivenes de las conversaciones para la paz en el cuatrienio que termina, dejaron experiencias que deben asimilarse hacia el próximo futuro y mostraron que una estrategia de negociación debe reconocer criterios como los que se anotan a continuación:

- Historicidad, que significa valorar los antecedentes y los productos del proceso pasado.

- Bilateralidad los pactos gobierno–guerrilla como metodología central, sin demeritar la pertinencia de gestos y obligaciones unilaterales.

- Simultaneidad de agendas y medidas, de la mano con la bilateralidad, reconociendo que cualquier avance en asuntos humanitarios o de hostilidades está interrelacionado con pactos o expectativas de pactos con implicaciones en otros temas de la agenda.

- Neutralidad del impacto militar de pactos procedimentales, lo que descarta la utilidad de hacer propuestas de acuerdos desequilibrados o ventajosos sobre itinerario, tregua, cese de fuegos o de hostilidades, zonas desmilitarizadas, compra o uso de armas, etc.

- Progresividad en el desmonte de la economía de guerra, que parte de reconocer la necesidad de esquemas y pactos en los aspectos de logística sin pretender del otro la concesión preliminar, unilateral o sin contraprestación en materia de presupuesto, finanzas y apoyos económicos, por perversos que sean.

- Amplia participación social, multilateralidad y diversidad de escenarios. Para un acuerdo de paz eficaz se requiere el compromiso de la sociedad y una construcción de los consensos fundamentales con procedimientos democráticos e incluyentes. Eso supone el diseño de escenarios múltiples de participación en cada etapa del proceso y diferenciar la mesa Gobierno–guerrilla para asuntos bilaterales de los escenarios reconstituyentes que incluyen a los representantes de toda la sociedad, desde lo político, lo social o lo corporativo.

- No hay camino a recorrer si no se prefiguran puntos de llegada. La solución política en Colombia ya ha dibujado trayectorias posibles y roles para cada sector de poder. Si no se hacen explícitos los escenarios de salida o de pos conflicto, la metodología del regateo o del ensayo y error lleva a nuevas frustraciones.

Objetivo

Analizar y observar las diferentes formas de llegar a la paz mirando todas las posibles soluciones.



Actividad

1. Usando cada pauta en la lectura, plantear según su criterio una solución para implementar las pautas dadas.
2. Proponga 3 métodos mas para encontrar la paz en Colombia

COSTOS DE LA GUERRA EN COLOMBIA


Muchos estudios muestran que la situación de violencia y de guerra interna amenaza con marcar a Colombia a lo largo de toda la década. El impacto económico se calcula entre 10% y 15% del PIB anual si no hay negociación y en 4.0% anual si se inicia en la próxima administración y se llega a un pacto de paz antes de 2011. Detrás de esas cifras se esconde el costo en vidas y en potencialidad creativa de la sociedad. Al ritmo actual, para ese periodo se incrementarían en 100.000 las muertes de civiles, a más de 4’000.000 los desplazados internos y más de 2’000.000 los externos; los nuevos secuestrados pasarían de 10.000 y en forma similar, aumentarían los desaparecidos. La mal llamada “guerra económica”, que justifica fumigaciones y desplazamiento en una parte y destrucción de infraestructura en la otra, significaría un retroceso de 15 o más años en ese tipo de inversión.

El costo de intentar ganar la guerra con el escalamiento nacional e internacional de la confrontación, implica que Colombia podría aspirar a recuperar los actuales niveles de riqueza, infraestructura y capacidad humana sólo después del año 2015. Y esto en el supuesto de que el Estado derrota a los grupos irregulares en el transcurso de esta década y reconstruye el país en el siguiente periodo.

La idea de una guerra de corta duración para derrotar a la guerrilla y someter a los paramilitares, en cuatro o cinco años, no parece tener sustento en la realidad, e incluso los militares más aguerridos advierten que sólo después de ocho años se llegaría a una derrota de la guerrilla o a obligarla a pactar la dejación de armas en los términos definidos por el Estado. Y esta hipótesis supone que se triplica el pie de fuerza, se eleva el gasto en fuerza pública de 3% a 7% del PIB, se escala la presencia externa con la Iniciativa Regional Andina, IRA, o el Plan Colombia, y que se vincula a la población civil al apoyo a la guerra tanto con el respaldo político y tributario como con soportes logísticos o de inteligencia. Y aun en las hipótesis sobre la derrota de la guerrilla en el curso de siete u ocho años, hay muchas variables indeterminadas que podrían alterar las cuentas y prolongar la situación de guerra.

Desde el ángulo de la guerrilla se mantuvo, por lo menos hasta la primera fase de los diálogos, la estrategia central de buscar el poder por la vía armada; lideres importantes de las FARC y del ELN continuaron pensando que las conversaciones e incluso un pacto de paz tenían sentido como parte de un proceso más largo hacia la derrota militar del Estado y la instauración de un “régimen revolucionario”. Es probable que la experiencia de los últimos cuatro años haya mostrado a integrantes de la cúpula de esas organizaciones que la mejor opción, aun en sus pretensiones programáticas, es la negociación y por lo tanto la transacción para dejar la perspectiva armada. La idea de un triunfo militar de la guerrilla es una ilusión muy costosa para la sociedad y en especial para los más pobres. Además, cualquier consideración aterrizada del contexto internacional y nacional lleva a la conclusión de la imposibilidad de un triunfo militar de la guerrilla colombiana en las próximas décadas. La consecuencia práctica de un camino de guerra prolongada es el sacrificio de varias generaciones que verían frustradas sus mínimas aspiraciones.

Un interrogante que ha quedado flotando después de la ruptura de las negociaciones de paz en la administración Pastrana, se refiere a los factores que pueden llegar a revertir la actual tendencia de escalamiento de la guerra que plantea la solución negociada tan sólo como un albur. Las partes armadas del conflicto interno y sus estrategas civiles o militares se disponen a un ciclo de medición de fuerzas para presionar posturas más débiles en una eventual negociación. Pero la visión sobre lo negociable o lo aceptable para cada parte, les lleva a proyectar derrotas estratégicas al contrario. Unos quieren guerra hasta una negociación sin muchos cambios en las relaciones de poder o en la distribución de la riqueza; y otros la quieren hasta que se institucionalice una suerte de poder dual entre el Estado y el para estado insurgente. Y si las pretensiones de las partes que se ubican en los extremos no chocan con una tercera fuerza que emerja desde la civilidad pacifista, se impondrá un futuro catastrófico de varias décadas.



Objetivo

Mediante esta lectura se pretende analizar las cosas más preocupantes de esta guerra que son los grupos armados, debido a que ellos son los mayores causantes de secuestros de personas desplazadas y de intimidación en algunos lugares, lo cual hace imposible que el ejército entre en ellos.



Actividades


1. Realizar un cuadro comparativo de cada uno de los problemas en la guerra analizando cuál de ellos causa más daño a nivel económico como psicológico según los datos en la lectura.

2. Sacar las ideas principales del texto

3. Plantear una posible solución por parte del estado para evitar el aumento de secuestros o de ataques de los grupos armados


ALGUNOS HECHOS Y CIFRAS DE LA VIOLENCIA COLOMBIANA ACTUAL


Conviene precisar previamente que Colombia, como muchos otros países, ha tenido diferentes ciclos de violencia en su historia. La más reciente tiene sus comienzos a mitad de la década de los setenta, alcanza su mayor incremento a partir de la mitad de los ochenta, y persiste en la actualidad con las complejidades e intensidades que se enunciarán más adelante. Pero no es una violencia nueva u original. Hunde sus raíces en otros momentos y acontecimientos de la historia del país, tanto en el campo económico y político, como en la conformación cultural y en la conflictividad social.

Posiblemente el mejor y más preocupante indicador actual de la magnitud de la violencia que vivimos sea el de los homicidios. En los últimos veinticinco años del siglo pasado el país casi llegó a un total de medio millón de homicidios. En la última década se registró un promedio anual de 25.000 homicidios. En el año 2000 el país superó dicho promedio y alcanzó un total de 25.655 homicidios, para una tasa de 61 homicidios por cien mil habitantes, según los datos del Centro Nacional de Referencia sobre Violencia del Instituto de Medicina Legal. Como la tasa media mundial es de 5 por cien mil, puede apreciarse la magnitud de la tragedia: Colombia tiene en la actualidad una tasa de homicidios doce veces superior a la mundial. (5)

Pero si las cifras totales causan alarma, su desagregación por edades, sexos, regiones y sectores sociales y la mirada detallada de algunos de los hechos deberían producir una inmediata respuesta nacional e internacional. Sólo tres ejemplos. Primero: en el departamento de Antioquia, en 1994, 88% del total de las defunciones de los hombres adolescentes entre 15 y 19 años se debió a una sola causa: los homicidios.(6) En las mujeres de la misma región y del mismo grupo de edad el porcentaje alcanzó 46%. La mitad de los niños de 10-14 años del mismo departamento que murieron en ese año, murieron también de homicidio. Segundo: en el año 2000, según el Centro de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional, hubo en el país un total de 236 masacres, con un total de 1403 víctimas fatales. El 45% de ellas fueron cometidas por las denominadas “autodefensas”- organizaciones paramilitares- y tuvieron sus principales escenarios en los departamentos de Antioquia y Cesar. Y tercero: durante la semana santa de 2001, los paramilitares incursionaron en la región del Naya, al sur del país. El balance incompleto incluye más de 40 personas asesinadas entre campesinos e indígenas. Y no ahorraron crueldad los autores de la masacre: recurrieron a las sierras eléctricas y al descuartizamiento de sus víctimas. Todo ello en “semana santa”.

No sólo los homicidios denuncian los niveles de barbarie. El secuestro se ha convertido en una amenaza permanente y casi indiscriminada para toda la población. El promedio diario actual es de aproximadamente cinco, incluyendo las diferentes modalidades: individual, colectivo, extorsivo, político, delincuencial. Sin alcanzar las magnitudes del homicidio y el secuestro, el país padece muchas otras formas de violencia. El maltrato infantil en los distintos escenarios de la vida social, el maltrato contra las mujeres y contra los ancianos en la familia y en otras instituciones, los asaltos en las calles e inclusive el suicidio constituyen otras formas de violencia registradas en el país,(7) pero con frecuencia e intensidad comparables e inclusive inferiores a las de otros países.


Objetivo


Con esta lectura pretendemos recalcar que este país se está acabado solo debido a la falta de tolerancia que conlleva a tanto asesinato, también mostrar que la violencia toca a los sectores que menos tienen que ver con este conflicto el cual es el campo, ya que la gente es desplazada de sus tierras y eso los lleva a salir de su hogar sin un rumbo fijo, esta gente en algunos casos se deja cegar por la rabia y el odio por lo sucedido y actúa de la peor forma, además de esto en la lectura se observa que existen muchos secuestros en el país, otro gran de factor de violencia en el país.




Actividad propuesta

1. Realizar un resumen del texto con las ideas principales

2. Analizar los datos en esta lectura y calcular las muertes en promedio para el año 2020

3. Plantear 2 soluciones para la solución del secuestro

4. Plantear 3 conclusiones de la lectura